sábado, 27 de noviembre de 2010

Capitulo 8.



Un nuevo despertar, una nueva mañana, un nuevo día… En el colegio iba todo bien, entendí muy bien las materias y estaba conociendo a una niña llamada “Alicia”, ella igual era nueva en el colegio, sólo que llegó a principios de año y no en la mitad como yo, ella era de pelo castaño y ondulado, sus ojos eran muy grandes y de color miel con unas largas pestañas, delgada y no más alta que yo. Alicia era una persona muy sencilla y simpática realmente me agradaba. Pasábamos los recreos juntas hablando de cualquier cosa, en uno de ellos vimos a una de nuestras compañeras sola, la pelirroja llamada Caroline.

-         Hola –saludé con una sonrisa simpática.
-         Hola –sonrió.
-         ¿Caroline cierto?- asintió- Yo soy Isidora y ella Alicia, te vimos sola y por eso nos acercamos a hablarte.
-         Si, la verdad no conozco a nadie, parece que en este colegio nadie se interesa por integrar a la gente nueva.
-         Bueno, nosotras somos la excepción –dijo Alicia Riendo.

En el almuerzo ya no me sentaba sola, ahora era con Alicia y Caroline, en eso llegó Kevin y se sentó a mi lado, mis compañeras se miraron y sonrieron, al fin y al cabo Kevin era un chico popular, caballero y por sobre todo guapo… muy guapo, él las saludó y luego a mí con un beso en la mejilla.

-         Isi, sólo venía a preguntarte si después nos iremos juntos
-         ¡Claro! – sonreí.
-         Bueno, nos vemos –se despidió con un gesto con la mano y se fue, inmediatamente Alicia y Caroline me preguntaron.
-         Wow, ¿Kevin?, él es muy popular y… -sonrió pícara Carolina
-         ¡Sexy! –Dijeron ambas en tono.
-         Ja,ja,ja es cierto
-         Parece que le gustas, por la forma en que te hablaba y miraba –Dijo Alice con una levantada de cejas.
-         No, él yo somos sólo amigos –bajé la cabeza y seguí comiendo.
  
Al final de la jornada escolar, me dirigí a la salida para encontrarme con Kevin, pero no estaba, esperé unos minutos y luego decidí irme.
-         ¡Isi! –me gritaron desde atrás, giré y era Kevin que venía corriendo para alcanzarme.
-         Isi, Isi… disculpa, estaba conversando con el profesor de química, por suerte te alcancé.
-         No hay problema –le sonreí

En tanto caminábamos pude divisar a Lucas en el camino, quién nos observaba mientras avanzaba ¿Por qué nos observaría?, tal vez le molestaba ver a su mejor amigo con la niña nerd del colegio, bueno que se enojara todo lo que quisiera, no me importaba, algo que me parecía extraño era que nunca le dijo algo a Kevin, a lo mejor no quería causar una pelea o tal vez si le había dicho, pero Kevin no ha querido decírmelo, la verdad no lo sé.
Así fueron pasando los días, con Alicia y Caroline nos hacíamos cada día un poco más amigas y con Kevin iba todo muy bien, nos íbamos todos los días juntos del colegio hasta la casa, él vivía 5 cuadras más lejos que yo, él se estaba convirtiendo en un muy buen amigo, lo pasábamos excelente cuando estábamos juntos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Capitulo 7.

En el camino íbamos conversando y riéndonos de las incoherencias que hablábamos, Kevin es un chico muy divertido y me decía muchas cosas graciosas. Llegamos a casa:
-         Adiós Kevin, gracias por venir a dejarme.
-         Adiós y de nada –Al despedirse me besó muy cerca del labio y se fue.

Fue extraño, la gente no suele despedirse así, menos si se conocen de tan poco, creí que nos despediríamos con un beso en la mejilla que no es más que un choque de caras con sonido de beso, él lo hizo distinto, casi toca mis labios, no sé si lo hizo con intención o simplemente se equivocó.
Al día siguiente, no había colegio, pues era sábado, me puse a jugar en el computador para pasar el rato, en eso suena el timbre, lo ignoré, dejé que mamá abriera.
-         Isidora, un niño te busca – ¿un niño? ¿quién sería?
-         Dile que ya voy.-bajé confundida y vi que era Kevin.
-         ¿Kevin? ¿qué haces aquí?
-         Hola Isi
-         ajajá, Hola, lo siento, es que me pareció raro que vinieras a mi casa.
-         Lo que pasa es que estaba muy aburrido y pues me acordé que en el cine hay una película muy buena y venía a invitarte, ¿vamos?
-         Bueno, avisaré a mamá.

Entré a mi casa y mi mamá estaba mirándome con cara de ansiosa para que le contara quién era aquel chico.
-         Isidora, ¿quién es?
-         Un amigo
-         ¿cómo se llama? Cuéntame todo.
-         Mamá, no hay nada que contar, lo vengo recién conociendo y ahora me invitó al cine ¿puedo ir cierto?
-         Ah! Si, anda, pásalo bien.
-         OK. Gracias, nos vemos.

Salí y allí estaba Kevin, esperándome para ir, tomamos un colectivo y en eso nos pusimos a conversar.
-         Kevin, ¿qué película veremos?
-         Una de terror, no recuerdo el nombre, pero es de fantasmas, exorcismos y wow buenísima.
-         ¡Genial!, me encantan las películas de terror
-         No pensé oír eso, ajajá
-         Bueno, así es.

Llegamos al cine, Kevin compró las entradas, las palomitas de maíz y entramos a la película, ésta estaba buenísima, realmente me encantaba, veía más susto en la cara de Kevin que en la mía, eso me daba bastante risa.
-         ajajá, ¿tienes miedo Kevin?
-         ¿yo?, no, para nada –en eso aparece la una cara horrible en toda la pantalla, todos dieron un salto y Kevin a parte de eso se le escapó un grito y se acercó a mi refugiando su cara en mi cuerpo, yo sólo no paraba de reír, él levantó su cabeza y estábamos como a 8 cm. De distancia, nos mirábamos fijamente, él se acercó intentando besarme, yo sólo corrí la cara y seguí viendo la película, él entonces hizo lo mismo. Terminamos de ver la película y nos fuimos inmediatamente.
-         Isi, te quería pedir disculpas por lo que intenté hacer en el cine, no sé que me…
-         Kevin, no te preocupes, no importa.

“Kevin, no importa...”, en realidad si importaba, cuando llegué a casa no dejaba de pensar en eso, ¿por qué habría intentado besarme?, ¿le gustaré? o simplemente ¿habrá sido un impulso?, intenté no pensarlo más y ayudé a mi mamá con las casas de la casa.
-         Isi, y ¿cómo va el colegio?
-         Bien mamá.
-         ¿algún chico?
-         Ay! Mamá, llegamos hace poco
-         Y ¿el de denante?
-         Un amigo, se llama Kevin.
-         Ah! OK.

El lunes nuevamente fui clases y allí estaba Lucas, sentado, se veía tan atractivo, con su perfecto cabello que se movía levemente con el viento que entraba por la ventana, sus ojos verdes parecían brillar más que antes, trataba de observarlo disimuladamente mientras mordía mi labio inferior, era una reacción involuntaria, se veía tan perfecto cuando estaba tan tranquilo haciendo nada, qué me cautivaba entera.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Capitulo 6.

Al cortar el teléfono Lucas ya no estaba en la cocina, fui al living y estaba allí sentado con el notebook haciendo el trabajo.
-         Lucas…
-         Isi, mira encontré una buena pagina, ahora haz lo tuyo, yo descansaré mis neuronas.
-         Pero, respecto a lo que pasó en la coci… -No alcancé a terminar la frase.
-         No pasó nada, sigue con el trabajo. -¿qué? ¿otra vez haría como si nada pasó? No, esta vez no lo soportaría.
-         Lucas ándate de mi casa.
-         ¿Qué?, pero ¿por qué?
-         ¡ANDATE! – le grité- No te quiero ver más.
-         Ni yo a ti, pero bueno es lo que nos tocó.
-         ¡ANDATE DE UNA VÉZ!
-         OK, tú termina el trabajo, quiero que esté perfecto.
-         ¡FUERA!
-          OK, OK, estoy saliendo, chao.

Cuando Lucas salió cerré la puerta con toda mi fuerza, creí incluso que la había Roto y luego caí en llanto, no por él, sino por mí, por ser tan tonta, por dejarme seducir, por permitirle que me besara, por ser tan fácil, por quererlo cuando él era un completo idiota y jugaba conmigo, tal como lo hacía con todas las chicas.
Al llegar al colegio, Lucas estaba sentado en su puesto rodeado de chicas y chicos como de costumbre, me acerqué, le tiré el trabajo en la mesa y  me fui, el dijo “andas violenta” y todos se pusieron a reír, como si lo hicieran por obligación, yo no le veía lo gracioso.
Me senté y bajé la cabeza, sólo quería irme de ese lugar. En el recreo se me acercó Kevin.
-         Hola Isi
-         ¿Ahora me saludas? Luego de reírte de mí en la clase junto a tu amiguito Lucas.
-         Lo siento, no lo pude evitar.
-         Entonces evítame – me di la media vuelta y me fui, Kevin me alcanzó y tomo mi brazo.
-         Isi, lo que pasa es que…
-         ¿qué? ¿te da miedo que te rechacen?, ¿haces todo lo que Lucas te dice sólo para caerle bien?, Adiós.
-         Isi, Lucas es mi amigo y si le caes mal, se vería feo que yo me llevara bien contigo.
-         Bueno, entonces no te lleves bien conmigo.
-         Tú no entiendes…
-         Si, entiendo perfectamente.
-         Isi, tú me caes bien, no me gusta verte tan sola, entiéndeme, ¿sé mi amiga?
-         Con una condición
-         ¿Cuál?
-         No te burles nunca más de mí.
-         Trato hecho –Nos dimos un apretón de manos y luego fuimos a clases nuevamente.

El día estuvo muy aburrido, no pasamos nada interesante en clases, menos mal era viernes y tendría todo el fin de semana para descansar. A la salida me encontré con Kevin.
-         Isi, ¿a donde vas?
-         A mi casa se supone
-         Ah! Si, claro, ¿te acompaño hasta tu casa?
-         Bueno.
En el camino íbamos conversando y riéndonos de las incoherencias que hablábamos, Kevin es un chico muy divertido y me decía muchas cosas graciosas. Llegamos a casa:
-         Adiós Kevin, gracias por venir a dejarme.
-         Adiós y de nada –Al despedirse me besó muy cerca del labio y se fue.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Capitulo 5.

Luego de lo poco que dormí, me levanté para un nuevo día en el colegio, un día diferente, no sabía con qué cara miraría a Lucas, sería una situación incómoda y vergonzosa.
 Al estar en la sala de clases Lucas se me acercó, me parecía raro.
-         Isidora – ¿WHAT? ¿Por qué me dice Isidora? Si puede decirme Isi.
-         ¿Si?
-         Sólo quería decirte que no le digas a nadie lo que ocurrió ayer, fue un error –Ah! ¿Entonces por qué lo hizo?, ¿Cree que estoy para su jueguito? Qué estúpido.
-         No pensaba hacerlo, también pienso que fue un error
-         Mmm... OK.

Lo odio, lo odio y lo odio. Me besa y después hace como si nada, lastima que hoy tuviéramos que terminar el trabajo.
 A la salida nuevamente fuimos para mi casa, como todos los días a esa hora en mi casa no hay nadie, pues mis padres trabajan.
Empecé a buscar información y el típico “copiar & pegar”, Lucas simplemente miraba el techo.
-         Lucas, y tú ¿no piensas ayudar?
-         Te veo tan inspirada, no quiero interrumpir.
-         Haha, chistosito. Toma el Notebook y haz algo
-         OK.

Mis padres siempre me enseñaron que a los invitados hay que servirles aunque sea un vaso de jugo, me levanté en busca de uno para Lucas. Fui a la cocina, tomé un vaso, abrí el refrigerador y serví allí mismo el jugo, me salí para cerrarlo y al darme la vuelta choqué con Lucas quedando frente a frente con él.
-         Lucas, ¿qué haces aquí? ¿no deberías estar haciendo el trabajo?
-         UPS. Me sentí solo
-         Jajá, Si claro –reí sarcástica-Toma, te llevaba este vaso de jugo.
-         ¿desde cuando tan amorosa?
-         Yo no soy la odiosa aquí.
Lucas tomó el vaso, lo dejó en una mesa y volvió a estar frente a mi, Puso su mano en mi cintura y la otra en mi vientre, haciéndome retroceder lentamente hasta chocar mi espalda contra la pared, trasladó su mano desde mi vientre hasta mi cabeza, echando para  atrás mi cabello que tapaba la cara, ambos en silencio, yo sólo observaba cada movimiento que él hacía, me era imposible reaccionar. Lucas puso luego sus dos manos en mi cara, una a cada lado y se comenzó a acercar más y más hasta chocar sus labios con los míos, atiné a poner mis manos en su espalda, él tomó mi labio superior con los suyos y me besó, me separé por un segundo, sólo para girar mi cabeza y besarlo también, en eso suena mi celular, maldito celular que interrumpió ese momento.

-         Aló
-         Aló hija –era mi mamá.
-         Si? Pasó algo?
-         No, sólo quería saber como estabas, están haciendo el trabajo con tu compañero?
-         Ah, si, estamos haciendo el trabajo, por eso te tengo que cortar, nos falta terminar aún.
-         Bueno, nos vemos más tarde, te amo
-         Y yo a ti mamá, adiós –le corté.

Al cortar el teléfono Lucas ya no estaba en la cocina, fui al living y estaba allí sentado con el notebook haciendo el trabajo.
-         Lucas…

sábado, 6 de noviembre de 2010

Capitulo 4.


Luego de un agotador y aburrido día de colegio me acordé que debía juntarme con Lucas, salí del colegio y me encontré con él, comenzamos a caminar y ninguno decía alguna palabra, hasta que él rompió el silencio
-         De qué debía ser el trabajo?
-         De las drogas
-         Jaja eso es obvio, pero de cual?
-         De cualquiera
-         Ah, vale.
Quería llegar luego a mi casa, no soportaba la idea de estar ahí con él sin saber que decir, me sentía muy incomoda. Por suerte llegamos.
-         Toma asiento –le dije intentando que nos lleváramos un poco mejor.
-         Gracias -¿Gracias? Que raro era escuchar eso de él.
-         Espérame, iré a buscar el notebook para que comencemos
-         OK
Nos sentamos en el sillón con el notebook en mis piernas y entonces comenzamos a buscar información, decidí investigar del tabaco ya que me parecía interesante, además es la droga que la mayoría utiliza.
-         ¿Tabaco? –Preguntó Lucas con un tono molesto.
-         Si, me parece que es algo bueno para un informe.
-         No estoy de acuerdo
-         ¡Pf! Entonces, ¿Cuál te gustaría?
-         Cualquiera menos esa
¿Por qué siempre tenía que estar a la defensiva? ¿Tanto le costaba estar de acuerdo una sola vez? Tenía mucha rabia en ese momento.
-         Sabes, mejor busco yo
-         No, yo puedo
-         Si, pero lo haces mal –Nuevamente ya estábamos peleando, me enojé tanto que me Salí del tema de las drogas.
-         ¡Lucas! ¿por qué eres tan desagradable conmigo? No te he hecho nada malo
-         Tu presencia me molesta.
-         ¿Por qué? ¿qué tengo yo que te molesta tanto?
-         Eh…
-         ¡RESPONDE...
No alcancé a decir otra palabra, él tapó mi boca con un beso y luego se alejó rápidamente. Me puse tan nerviosa y confundida que no sabía que decir.
-         Lucas, ¿Qué fue eso?
-         ¡Nada! No significa absolutamente nada, mejor me voy, seguimos el trabajo  mañana, chao.
-         Chao –dije totalmente confundida.
  Él se fue y me quedé pensando en ese beso, aunque no haya sido nada más que un topón de 3 segundos no entendía por qué lo había hecho, se supone que me odia y uno no suele besar a las personas que odia, es un completo imbécil, cree que estoy para su juego o qué, aún si me confundía y aunque aquel beso haya sido tan corto igual me gustó, pero no podía ser, simplemente debía pensar que lo que pasó no significó nada y punto. Me fui a dormir intentando no pensar en lo sucedido, aunque se me hacía casi imposible.
  Luego de lo poco que dormí, me levanté para un nuevo día en el colegio, un día diferente, no sabía con qué cara miraría a Lucas, sería una situación incómoda y vergonzosa.
 Al estar en la sala de clases Lucas se me acercó, me parecía raro.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Capitulo 3.


Seguí caminando por los pasillos y un chico que era amigo de Lucas se me acercó y me habló:
-         Hola –Me saludo con una sonrisa.
-         Hola
-         ¿Tú eres Isidora?
-         Si, ¿tu nombre es?
-         Kevin, ¿puedo llamarte Isi?
-         ¡Claro!
-         Kevin, ¿tú eres amigo de Lucas? –Ni sé por qué pregunté eso.
-         Si, veo que tu y él no se llevan muy bien.
-         Mmm... no entiendo la razón de su odio, que yo sepa no le he causado ningún daño.
-         En verdad nunca lo había visto comportante así con una chica, menos si es tan linda como tu
-         Gracias por lo de linda –me sonrojé- pero debo irme, un gusto conversar contigo
-         Bueno, adiós Isi
-         Adiós -me dio un beso en la mejilla que realmente no me esperaba, pues lo acababa de conocer.
Al llegar a casa me acordé de aquel chico tan amoroso que se acercó para hablarme, Kevin… él era un buen amigo de Lucas por lo que se veía, tenía el pelo rubio claro y ondulado, pareciera como si cada onda de su cabello hubiera sido perfeccionada con máxima dedicación, sus ojos eran azules como el cielo con un brillo especial que los caracterizaba, tenía unos labios carnosos que volvían locas a todas las chicas, era también delgado, pero con una buena musculatura en lo brazos… él era un chico perfecto, entonces ¿Por qué no me fijaba en él, en vez de poco menos devorar con la mirada a Lucas?, ni yo podía entenderme, Lucas era un idiota, pero un idiota que me tenía completamente loca.
Esa noche no pude dormir, no paraba de pensar en Kevin… en Lucas, era todo tan confuso, llevaba tan poco tiempo en esta ciudad y ya estaba con la mente vuelta loca y revuelta de pensamientos.
A la mañana siguiente me costó mucho levantarme, pues poco había dormido. Me fui al colegio y al llegar me encontré con Kevin, lo saludé y seguí caminando rumbo a la clase de biología, mi favorita.
- OK, chicos ya que estamos viendo el tema de las drogas quiero que hagan un informe, en parejas –informó el profesor.
¡Genial! Pensé, me encanta ese tema, además como sería en parejas podría conocer más a ese compañero/a y hasta hacerme amigo de el o ella.
-         Señorita Ramírez, ¿con quién va hacer el informe?
-         Eh…
No alcancé a decir otra palabra cuando Lucas dijo intentando pasar desapercibido “no tiene con quien”
-         Señor Young, lo escuché, usted será con la señorita Ramírez
-         ¡Qué!, pero… -Lucas intentaba arreglar ese asunto.
-         No se preocupe profesor, yo si tengo con quien hacer el informe –en realidad estaba mintiendo, pero debía decir algo para no ser con Lucas
-         ¡Ninguna Palabra más! Serán juntos y punto, arreglen sus diferencias.
No podía creer lo que estaba pasando, al ser con Lucas nunca nos pondríamos de acuerdo, pelearíamos todo el tiempo y yo lo que menos quería era tener una mala calificación, así que debía buscar la forma de no pelear, por lo mismo intenté hablarle amablemente.
-         ¡Lucas! -lo llamé.
-         ¿qué quieres? Ah si, lo del trabajo.
-         Si, debemos juntarnos hoy, recuerda que es para pasado mañana
-         OK, en mi casa hay mucho ruido, en la tuya a que hora?  
-         Cuando terminen las clases nos vamos juntos.
-         Pfff... No puede ser que tenga que pasar tiempo contigo -¡Qué rápido se puso odioso!
-         Si, yo tampoco quiero, sólo lo hago por las notas –Le dije en un tono desagradable.
-         Ya, nos vemos a la salida
-         OK, chao
-         Chao
Habiendo tantas personas en el curso justo me tenía que tocar con él, le dije adiós a mi esperanza de hacer un nuevo amigo, pues con él era imposible, sólo esperaba que el trabajo saliera bien.
Luego de un agotador y aburrido día de colegio me acordé que debía juntarme con Lucas, salí del colegio y me encontré con él, comenzamos a caminar y ninguno decía alguna palabra, hasta que él rompió el silencio.

martes, 2 de noviembre de 2010

Capitulo 2.

Aquel chico del casillero comenzó a mirarme sin despegar su ojos de mí, me sonrojé y me sentía cohibida, pero yo no he hecho algo para sentirlo, además él no es nada para mí, entonces ¿por qué me sentía así cuando el me miraba?, todos los chicos de la clase me miraban también y a mi no me pasaba nada, ¿por qué con él si?, era extraño y difícil de comprender. La profesora me vio nerviosa y entonces preguntó:
-         ¿Le ha gustado el colegio?
-         Si…si…e…es…her…es hermoso - ¡CLARO! ¿Y desde cuando soy tartamuda? Aquel chico se reía de mí, yo sólo estaba roja de la vergüenza.
-         Usted señor young, ¿De qué se ríe? –Pregunto molesta la profesora. Ahí supe que su apellido era young, pero ¿su nombre?, aquel chico me llenaba de curiosidad.
-         Nada, Nada –Respondió él.

    Al terminar la clase salí rápidamente sin mirar al frente y choqué con el chico “young” del casillero, ¡QUÉ TORPE SOY!
-         Lucas, ten cuidado con la chica nueva- Le gritaron desde lejos de una forma sarcástica y burlesca. Por lo menos ahora sabía su nombre.
   Llegué a mi casa, saludé a mi madre y subí a mi habitación, me tiré en la cama y la imagen de aquel chico “Lucas Young” llegaba a mi mente todo el tiempo, era inevitable. ¿Qué me ocurría con él?, pero si se suponía que nos odiábamos mutuamente por el estúpido casillero, aunque ¿Qué culpa tenía el casillero?, todo era culpa de Lucas que se comportó como un tonto sin ni siquiera conocerme, además él era un chico como cualquier otro, pero mucho más imbecil, ¿qué se ha creído?, a veces me pregunto si la estupidez es una forma de atracción.
  Al día siguiente me desperté con ganas de llegar al colegio e ignorar a Lucas por completo, sin miradas ni palabras, nada para él, no se merecía mi atención. Llegué al colegio, entre al salón y ahí estaba él, nos ignoramos mutuamente, estuve toda la clase concentrada y ni me percaté de Lucas, pensaba en que en este colegio la gente era muy distinta a mí, nadie se interesaba por hablarme, yo tampoco le hablaba a ellos. Al terminar la clase quise salir rápidamente, pero al ver a Lucas en la puerta me puse muy nerviosa, caminé mirando hacia cualquier lado y me tropecé con una mesa, haciendo que cayera sobre Lucas y quedando frente a frente con él, nunca habíamos estado tan cerca, mirándonos fijamente a los ojos, nuestros labios a pocos centímetros de distancia, ninguno de los dos reaccionaba, ambos estábamos mudos, en ese momento me cuestionaba si acaso era más fácil hablarle con las miradas. Lucas rompió el silencio y dijo:
-         ¡Hey! Te más cuidado, realmente deberías usar anteojos – ¡ay! ¿por qué tiene que ser tan odioso?
-         Disculpa…
-         ¡Casi me botas! –elevó su tono de voz.
-         Pues, disculpa, pero ¿qué es lo que te pasa conmigo?, ¿te he hecho algo? –La verdad no sé de donde saqué el valor para hablarle así- ¿por qué me odias?
      Lucas se quedó mudo y se fue sin responder, seguramente no esperaba esa reacción de mi parte, pero ¡por qué es así!, se fue sin decir palabra alguna, ¿será así de odioso con todos?, creo que no, porque veo que tiene muchos amigos, entonces ¿por qué se comportaba así conmigo?
Seguí caminando por los pasillos y un chico que era amigo de Lucas se me acercó y me habló.