-¿Por qué? –Lo miré confundida- ¿por qué te ves tan linda? –la verdad nunca pensé escuchar eso.
- ¿por qué me dices esto? Se supone que tú me odias.
- Si, pero, no, no te odio.
- ¿qué?, pero… -como siempre me interrumpió, esta vez con uno de sus besos.
Quería soltarlo, alejarme, pegarle una cachetada como en las películas, pero no podía, sus besos me encantaban, no puedo negar que me pasaban cosas cuando lo hacía, crucé mis brazos en su cuello y lo besé también, él con sus manos en mi cintura, ambos no podíamos (queríamos) parar, comenzamos un juego loco de lenguas, se volvía intenso, besos apasionados y caricias en mi espalda, me detuve, lo solté y fijé mi mirada en sus ojos.
- Lucas, ¿por qué hacemos esto? – se corrió de mi lado y se sentó en el borde de su cama mirando hacia el piso con las manos en la cabeza.
- No lo sé, hoy llegaste, tan elegante, te ves muy linda. – Con esa respuesta lo arruinó todo.
- Ah! Entiendo, antes de verme con esta ropa ni pensabas en acercarte a mí, porque claro soy la nerd, ahora dejarás esto como si nada y nunca más me hablarás –estaba furiosa, decidí irme. –No me hables, no te me acerques, porque te confirmo ahora que esto no volverá a pasar. –Cuando iba saliendo Lucas me tomó la mano, me hizo entrar nuevamente y cerró la puerta de la habitación, nuevamente me fijó contra la pared, poniendo sus manos en ésta, por ambos lados de mi cuerpo, como no dejándome salir.
- Lucas… deja que me vaya.
- No, espera… te lo diré todo. La primera vez que te vi venias entrando al colegio, me quedé hipnotizado, nunca me había pasado algo similar, no podía dejar de mirarte, te seguí sin que te dieras cuenta, ahí fue cuando justo llegaste a mi casillero, no quise aceptar lo que pasó cuando te vi y pensé que tratarte mal me haría dar cuenta que no me pasaba nada contigo, decidí que te evitaría, el colegio era grande y no siempre me encontraría contigo, sin embargo, llegaste a mi curso. Más te miraba, Isi, eres realmente hermosa…-no podía estar más sorprendida- Llegaba a mi casa y no podía parar de pensar en ti, aunque suene egocéntrico, me molestaba que me gustaras por así decirlo. Tu sabrás que soy muy popular en el colegio, puedo estar con la chica que yo quiera, siempre me persiguen muchas y nunca me he enamorado de alguna, eso no va en mis planes, a mi sólo me gusta divertirme –qué egocéntrico este chico-, pero cuando te vi a ti fui todo distinto, me sentía diferente, por eso te trataba mal porque no quería sentir algo por ti. Hay chicas que aunque las ignore, me persiguen, contigo fue distinto, me ignorabas también, me desafiabas y me discutías, eso me hacía quererte aun más –se separó de mi y sentó nuevamente en la cama, mirándome desde allí-. Creí que dejarías de atraerme, esos besos que te di en tu casa, wow no sabes cómo me encantaron, pensaba todo el día en lo ocurrido. Más tarde te vi con Kevin, mi mejor amigo, tan cercanos, tan amigos, tan amorosos, más me dolía, más quise tratarte mal, pero no puedo guardarlo, Isidora Ramírez, me gustas y mucho. –No sabía que decir, esto me dejó sin palabras.
- ¡Plop!, todavía no puedo creer lo que estoy escuchando. Yo cuando te vi me paso lo mismo que a ti, pero me tratabas tan mal, me besabas y luego hacías como si nada, creí que Kevin lograría sacarte de mi cabeza y si lo hizo, pero no completamente, admito que cada vez que te veo, siento algo en mi interior, cuando me besas es mágico, me pasan cosas que no puedo expresar.- Se acercó y nos besamos-
- Isi… yo…
- ¡ISIDORA! Vamos- gritó mi padre desde abajo.