jueves, 2 de diciembre de 2010

Capitulo 10



-¿Por qué? –Lo miré confundida- ¿por qué te ves tan linda? –la verdad nunca pensé escuchar eso.
- ¿por qué me dices esto? Se supone que tú me odias.
- Si, pero, no, no te odio.
- ¿qué?, pero… -como siempre me interrumpió, esta vez con uno de sus besos.

Quería soltarlo, alejarme, pegarle una cachetada como en las películas, pero no podía, sus besos me encantaban, no puedo negar que me pasaban cosas cuando lo hacía, crucé mis brazos en su cuello y lo besé también, él con sus manos en mi cintura, ambos no podíamos (queríamos) parar, comenzamos un juego loco de lenguas, se volvía intenso, besos apasionados y caricias en mi espalda, me detuve, lo solté y fijé mi mirada en sus ojos.
-         Lucas, ¿por qué hacemos esto? – se corrió de mi lado y se sentó en el borde de su cama mirando hacia el piso con las manos en la cabeza.
-         No lo sé, hoy llegaste, tan elegante, te ves muy linda. – Con esa respuesta lo arruinó todo.
-         Ah! Entiendo, antes de verme con esta ropa ni pensabas en acercarte a mí, porque claro soy la nerd, ahora dejarás esto como si nada y nunca más me hablarás –estaba furiosa, decidí irme. –No me hables, no te me acerques, porque te confirmo ahora que esto no volverá a pasar. –Cuando iba saliendo Lucas me tomó la mano, me hizo entrar nuevamente y cerró la puerta de la habitación, nuevamente me fijó contra la pared, poniendo sus manos en ésta, por ambos lados de mi cuerpo, como no dejándome salir.
-         Lucas… deja que me vaya.
-         No, espera… te lo diré todo. La primera vez que te vi venias entrando al colegio, me quedé hipnotizado, nunca me había pasado algo similar, no podía dejar de mirarte, te seguí sin que te dieras cuenta, ahí fue cuando justo llegaste a mi casillero, no quise aceptar lo que pasó cuando te vi y pensé que tratarte mal me haría dar cuenta que no me pasaba nada contigo, decidí que te evitaría, el colegio era grande y no siempre me encontraría contigo, sin embargo, llegaste a mi curso. Más te miraba, Isi, eres realmente hermosa…-no podía estar más sorprendida- Llegaba a mi casa y no podía parar de pensar en ti, aunque suene egocéntrico, me molestaba que me gustaras por así decirlo. Tu sabrás que soy muy popular en el colegio, puedo estar con la chica que yo quiera, siempre me persiguen muchas y nunca me he enamorado de alguna, eso no va en mis planes, a mi sólo me gusta divertirme –qué egocéntrico este chico-, pero cuando te vi a ti fui todo distinto, me sentía diferente, por eso te trataba mal porque no quería sentir algo por ti. Hay chicas que aunque las ignore, me persiguen, contigo fue distinto, me ignorabas también, me desafiabas y me discutías, eso me hacía quererte aun más –se separó de mi y sentó nuevamente en la cama, mirándome desde allí-. Creí que dejarías de atraerme, esos besos que te di en tu casa, wow no sabes cómo me encantaron, pensaba todo el día en lo ocurrido. Más tarde te vi con Kevin, mi mejor amigo, tan cercanos, tan amigos, tan amorosos, más me dolía, más quise tratarte mal, pero no puedo guardarlo, Isidora Ramírez, me gustas y mucho. –No sabía que decir, esto me dejó sin palabras.
-         ¡Plop!, todavía no puedo creer lo que estoy escuchando. Yo cuando te vi me paso lo mismo que a ti, pero me tratabas tan mal, me besabas y luego hacías como si nada, creí que Kevin lograría sacarte de mi cabeza y si lo hizo, pero no completamente, admito que cada vez que te veo, siento algo en mi interior, cuando me besas es mágico, me pasan cosas que no puedo expresar.- Se acercó y nos besamos-
-         Isi… yo…
-         ¡ISIDORA! Vamos- gritó mi padre desde abajo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Capitulo 9.

-         Hija, nos invitaron a una cena en la noche, a la casa de un colega de tu padre, a ambos le dieron un aumento y pues quieren celebrar, ponte linda
-          Qué aburrido -pensé.

No me gustaban esas cenas, son siempre igual, vestirse elegante, sentarse a la mesa y hablar de trabajo donde yo no tengo nada para opinar, sólo estar callada, esperando (deseando) que la cena termine luego para ir a casa. Por desgracia era viernes y como al otro día no había colegio, podríamos quedarnos hasta tarde y yo como la mayoría de las veces no tendría otra opción que ver televisión, mientas mis padres conversan en el living con los demás (tan típico).
Me vestí y peine linda, solo para satisfacer a mamá y me subí al auto. Llegamos a la casa del colega de papá y comencé a saludar, no podía creer lo que estaba viendo, pensé que alucinaba, pero era todo real, esos ojos azules que estaban en frente de mi me dejaron congelada, ahora sería una noche mucho más larga e incomoda.

-¡Lucas!-dije con asombro
- ¿Se conocen? –preguntó su padre
-Si, somos compañeros –contestó él y luego volteo la mirada.

Lucas se veía realmente atractivo, esa ropa semiformal de color negro hacían resaltar sus ojos y sonrisa perfecta, ambos nos mirábamos de pies a cabeza, cuando no él no se daba cuenta, no podía parar de observarlo, ¡qué bien le quedaba esa ropa!, realmente mis ojos estaban pegados a su cuerpo, a su pantalón ajustado, y a todo.
En la comida estaba nerviosa, me incomodaba el hecho de estar sentada en la misma mesa de Lucas, ambos callados porque no entendíamos lo de nuestros padres.
-         Isidora ¿así te llamas cierto? –asentí- qué bueno saber que los padres e hijos son compañeros de trabajo, de escuela en su caso.-dijo el padre de Lucas.
-         Si –me puse más nerviosa, creí que pronto me pondría roja, intenté controlarme moviendo los dedos los pies.
-         ¿Se llevan bien supongo? –preguntó mi padre- Mi hija es muy adorable.
-         Si, excelente – respondió Lucas, pude notar su sarcasmo en la mirada, aun así nuestros padres se lo creyeron.
-          
Luego de terminada la cena, nos levantamos todos de la mesa y fuimos al (gran) patio, se notaba el aburrimiento mío y de Lucas, por lo cual él decidió retirarse.
-         ¡Lucas!, ¿para donde vas? –preguntó su madre.
-         A mi habitación a ver televisión, permiso
-         ¿y piensas dejar a tu amiga aquí? - ¿amiga? Ni siquiera conocida soy de él.
-         ¿Isi quieres ver televisión conmigo? – Ay! Era obvio que odiaba la idea
-         No, gracias.
-         Hija, anda, te veo un poco aburrida –insistió mamá y entonces acepté de mala gana.

Lo seguí a su habitación al segundo piso, él prendió la tele y se tiró en la cama.
  
-         Hey! Déjame un espacio –critiqué.
-         No quiero
-         Si no lo haces tú, yo te correré
-         Inténtalo – Intenté correrlo, pero no podía, él tenía más fuerza que yo.
-         No puedo – Puse un gesto combinado de tristeza y enojo.
-         Débil –se rió burlón.

Me enojé e hice el intento nuevamente, no podía, tomé un cojín y le pegué en la cara, él siempre vengativo hizo lo mismo, me puse de rodillas en su cama y comencé a pegarle nuevamente con el cojín, él me lo quitó y me di por vencida, me paré dándole la espalda con los brazos cruzados y el ceño fruncido, él me hizo girar y chocar mi espalda con la pared.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Capitulo 8.



Un nuevo despertar, una nueva mañana, un nuevo día… En el colegio iba todo bien, entendí muy bien las materias y estaba conociendo a una niña llamada “Alicia”, ella igual era nueva en el colegio, sólo que llegó a principios de año y no en la mitad como yo, ella era de pelo castaño y ondulado, sus ojos eran muy grandes y de color miel con unas largas pestañas, delgada y no más alta que yo. Alicia era una persona muy sencilla y simpática realmente me agradaba. Pasábamos los recreos juntas hablando de cualquier cosa, en uno de ellos vimos a una de nuestras compañeras sola, la pelirroja llamada Caroline.

-         Hola –saludé con una sonrisa simpática.
-         Hola –sonrió.
-         ¿Caroline cierto?- asintió- Yo soy Isidora y ella Alicia, te vimos sola y por eso nos acercamos a hablarte.
-         Si, la verdad no conozco a nadie, parece que en este colegio nadie se interesa por integrar a la gente nueva.
-         Bueno, nosotras somos la excepción –dijo Alicia Riendo.

En el almuerzo ya no me sentaba sola, ahora era con Alicia y Caroline, en eso llegó Kevin y se sentó a mi lado, mis compañeras se miraron y sonrieron, al fin y al cabo Kevin era un chico popular, caballero y por sobre todo guapo… muy guapo, él las saludó y luego a mí con un beso en la mejilla.

-         Isi, sólo venía a preguntarte si después nos iremos juntos
-         ¡Claro! – sonreí.
-         Bueno, nos vemos –se despidió con un gesto con la mano y se fue, inmediatamente Alicia y Caroline me preguntaron.
-         Wow, ¿Kevin?, él es muy popular y… -sonrió pícara Carolina
-         ¡Sexy! –Dijeron ambas en tono.
-         Ja,ja,ja es cierto
-         Parece que le gustas, por la forma en que te hablaba y miraba –Dijo Alice con una levantada de cejas.
-         No, él yo somos sólo amigos –bajé la cabeza y seguí comiendo.
  
Al final de la jornada escolar, me dirigí a la salida para encontrarme con Kevin, pero no estaba, esperé unos minutos y luego decidí irme.
-         ¡Isi! –me gritaron desde atrás, giré y era Kevin que venía corriendo para alcanzarme.
-         Isi, Isi… disculpa, estaba conversando con el profesor de química, por suerte te alcancé.
-         No hay problema –le sonreí

En tanto caminábamos pude divisar a Lucas en el camino, quién nos observaba mientras avanzaba ¿Por qué nos observaría?, tal vez le molestaba ver a su mejor amigo con la niña nerd del colegio, bueno que se enojara todo lo que quisiera, no me importaba, algo que me parecía extraño era que nunca le dijo algo a Kevin, a lo mejor no quería causar una pelea o tal vez si le había dicho, pero Kevin no ha querido decírmelo, la verdad no lo sé.
Así fueron pasando los días, con Alicia y Caroline nos hacíamos cada día un poco más amigas y con Kevin iba todo muy bien, nos íbamos todos los días juntos del colegio hasta la casa, él vivía 5 cuadras más lejos que yo, él se estaba convirtiendo en un muy buen amigo, lo pasábamos excelente cuando estábamos juntos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Capitulo 7.

En el camino íbamos conversando y riéndonos de las incoherencias que hablábamos, Kevin es un chico muy divertido y me decía muchas cosas graciosas. Llegamos a casa:
-         Adiós Kevin, gracias por venir a dejarme.
-         Adiós y de nada –Al despedirse me besó muy cerca del labio y se fue.

Fue extraño, la gente no suele despedirse así, menos si se conocen de tan poco, creí que nos despediríamos con un beso en la mejilla que no es más que un choque de caras con sonido de beso, él lo hizo distinto, casi toca mis labios, no sé si lo hizo con intención o simplemente se equivocó.
Al día siguiente, no había colegio, pues era sábado, me puse a jugar en el computador para pasar el rato, en eso suena el timbre, lo ignoré, dejé que mamá abriera.
-         Isidora, un niño te busca – ¿un niño? ¿quién sería?
-         Dile que ya voy.-bajé confundida y vi que era Kevin.
-         ¿Kevin? ¿qué haces aquí?
-         Hola Isi
-         ajajá, Hola, lo siento, es que me pareció raro que vinieras a mi casa.
-         Lo que pasa es que estaba muy aburrido y pues me acordé que en el cine hay una película muy buena y venía a invitarte, ¿vamos?
-         Bueno, avisaré a mamá.

Entré a mi casa y mi mamá estaba mirándome con cara de ansiosa para que le contara quién era aquel chico.
-         Isidora, ¿quién es?
-         Un amigo
-         ¿cómo se llama? Cuéntame todo.
-         Mamá, no hay nada que contar, lo vengo recién conociendo y ahora me invitó al cine ¿puedo ir cierto?
-         Ah! Si, anda, pásalo bien.
-         OK. Gracias, nos vemos.

Salí y allí estaba Kevin, esperándome para ir, tomamos un colectivo y en eso nos pusimos a conversar.
-         Kevin, ¿qué película veremos?
-         Una de terror, no recuerdo el nombre, pero es de fantasmas, exorcismos y wow buenísima.
-         ¡Genial!, me encantan las películas de terror
-         No pensé oír eso, ajajá
-         Bueno, así es.

Llegamos al cine, Kevin compró las entradas, las palomitas de maíz y entramos a la película, ésta estaba buenísima, realmente me encantaba, veía más susto en la cara de Kevin que en la mía, eso me daba bastante risa.
-         ajajá, ¿tienes miedo Kevin?
-         ¿yo?, no, para nada –en eso aparece la una cara horrible en toda la pantalla, todos dieron un salto y Kevin a parte de eso se le escapó un grito y se acercó a mi refugiando su cara en mi cuerpo, yo sólo no paraba de reír, él levantó su cabeza y estábamos como a 8 cm. De distancia, nos mirábamos fijamente, él se acercó intentando besarme, yo sólo corrí la cara y seguí viendo la película, él entonces hizo lo mismo. Terminamos de ver la película y nos fuimos inmediatamente.
-         Isi, te quería pedir disculpas por lo que intenté hacer en el cine, no sé que me…
-         Kevin, no te preocupes, no importa.

“Kevin, no importa...”, en realidad si importaba, cuando llegué a casa no dejaba de pensar en eso, ¿por qué habría intentado besarme?, ¿le gustaré? o simplemente ¿habrá sido un impulso?, intenté no pensarlo más y ayudé a mi mamá con las casas de la casa.
-         Isi, y ¿cómo va el colegio?
-         Bien mamá.
-         ¿algún chico?
-         Ay! Mamá, llegamos hace poco
-         Y ¿el de denante?
-         Un amigo, se llama Kevin.
-         Ah! OK.

El lunes nuevamente fui clases y allí estaba Lucas, sentado, se veía tan atractivo, con su perfecto cabello que se movía levemente con el viento que entraba por la ventana, sus ojos verdes parecían brillar más que antes, trataba de observarlo disimuladamente mientras mordía mi labio inferior, era una reacción involuntaria, se veía tan perfecto cuando estaba tan tranquilo haciendo nada, qué me cautivaba entera.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Capitulo 6.

Al cortar el teléfono Lucas ya no estaba en la cocina, fui al living y estaba allí sentado con el notebook haciendo el trabajo.
-         Lucas…
-         Isi, mira encontré una buena pagina, ahora haz lo tuyo, yo descansaré mis neuronas.
-         Pero, respecto a lo que pasó en la coci… -No alcancé a terminar la frase.
-         No pasó nada, sigue con el trabajo. -¿qué? ¿otra vez haría como si nada pasó? No, esta vez no lo soportaría.
-         Lucas ándate de mi casa.
-         ¿Qué?, pero ¿por qué?
-         ¡ANDATE! – le grité- No te quiero ver más.
-         Ni yo a ti, pero bueno es lo que nos tocó.
-         ¡ANDATE DE UNA VÉZ!
-         OK, tú termina el trabajo, quiero que esté perfecto.
-         ¡FUERA!
-          OK, OK, estoy saliendo, chao.

Cuando Lucas salió cerré la puerta con toda mi fuerza, creí incluso que la había Roto y luego caí en llanto, no por él, sino por mí, por ser tan tonta, por dejarme seducir, por permitirle que me besara, por ser tan fácil, por quererlo cuando él era un completo idiota y jugaba conmigo, tal como lo hacía con todas las chicas.
Al llegar al colegio, Lucas estaba sentado en su puesto rodeado de chicas y chicos como de costumbre, me acerqué, le tiré el trabajo en la mesa y  me fui, el dijo “andas violenta” y todos se pusieron a reír, como si lo hicieran por obligación, yo no le veía lo gracioso.
Me senté y bajé la cabeza, sólo quería irme de ese lugar. En el recreo se me acercó Kevin.
-         Hola Isi
-         ¿Ahora me saludas? Luego de reírte de mí en la clase junto a tu amiguito Lucas.
-         Lo siento, no lo pude evitar.
-         Entonces evítame – me di la media vuelta y me fui, Kevin me alcanzó y tomo mi brazo.
-         Isi, lo que pasa es que…
-         ¿qué? ¿te da miedo que te rechacen?, ¿haces todo lo que Lucas te dice sólo para caerle bien?, Adiós.
-         Isi, Lucas es mi amigo y si le caes mal, se vería feo que yo me llevara bien contigo.
-         Bueno, entonces no te lleves bien conmigo.
-         Tú no entiendes…
-         Si, entiendo perfectamente.
-         Isi, tú me caes bien, no me gusta verte tan sola, entiéndeme, ¿sé mi amiga?
-         Con una condición
-         ¿Cuál?
-         No te burles nunca más de mí.
-         Trato hecho –Nos dimos un apretón de manos y luego fuimos a clases nuevamente.

El día estuvo muy aburrido, no pasamos nada interesante en clases, menos mal era viernes y tendría todo el fin de semana para descansar. A la salida me encontré con Kevin.
-         Isi, ¿a donde vas?
-         A mi casa se supone
-         Ah! Si, claro, ¿te acompaño hasta tu casa?
-         Bueno.
En el camino íbamos conversando y riéndonos de las incoherencias que hablábamos, Kevin es un chico muy divertido y me decía muchas cosas graciosas. Llegamos a casa:
-         Adiós Kevin, gracias por venir a dejarme.
-         Adiós y de nada –Al despedirse me besó muy cerca del labio y se fue.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Capitulo 5.

Luego de lo poco que dormí, me levanté para un nuevo día en el colegio, un día diferente, no sabía con qué cara miraría a Lucas, sería una situación incómoda y vergonzosa.
 Al estar en la sala de clases Lucas se me acercó, me parecía raro.
-         Isidora – ¿WHAT? ¿Por qué me dice Isidora? Si puede decirme Isi.
-         ¿Si?
-         Sólo quería decirte que no le digas a nadie lo que ocurrió ayer, fue un error –Ah! ¿Entonces por qué lo hizo?, ¿Cree que estoy para su jueguito? Qué estúpido.
-         No pensaba hacerlo, también pienso que fue un error
-         Mmm... OK.

Lo odio, lo odio y lo odio. Me besa y después hace como si nada, lastima que hoy tuviéramos que terminar el trabajo.
 A la salida nuevamente fuimos para mi casa, como todos los días a esa hora en mi casa no hay nadie, pues mis padres trabajan.
Empecé a buscar información y el típico “copiar & pegar”, Lucas simplemente miraba el techo.
-         Lucas, y tú ¿no piensas ayudar?
-         Te veo tan inspirada, no quiero interrumpir.
-         Haha, chistosito. Toma el Notebook y haz algo
-         OK.

Mis padres siempre me enseñaron que a los invitados hay que servirles aunque sea un vaso de jugo, me levanté en busca de uno para Lucas. Fui a la cocina, tomé un vaso, abrí el refrigerador y serví allí mismo el jugo, me salí para cerrarlo y al darme la vuelta choqué con Lucas quedando frente a frente con él.
-         Lucas, ¿qué haces aquí? ¿no deberías estar haciendo el trabajo?
-         UPS. Me sentí solo
-         Jajá, Si claro –reí sarcástica-Toma, te llevaba este vaso de jugo.
-         ¿desde cuando tan amorosa?
-         Yo no soy la odiosa aquí.
Lucas tomó el vaso, lo dejó en una mesa y volvió a estar frente a mi, Puso su mano en mi cintura y la otra en mi vientre, haciéndome retroceder lentamente hasta chocar mi espalda contra la pared, trasladó su mano desde mi vientre hasta mi cabeza, echando para  atrás mi cabello que tapaba la cara, ambos en silencio, yo sólo observaba cada movimiento que él hacía, me era imposible reaccionar. Lucas puso luego sus dos manos en mi cara, una a cada lado y se comenzó a acercar más y más hasta chocar sus labios con los míos, atiné a poner mis manos en su espalda, él tomó mi labio superior con los suyos y me besó, me separé por un segundo, sólo para girar mi cabeza y besarlo también, en eso suena mi celular, maldito celular que interrumpió ese momento.

-         Aló
-         Aló hija –era mi mamá.
-         Si? Pasó algo?
-         No, sólo quería saber como estabas, están haciendo el trabajo con tu compañero?
-         Ah, si, estamos haciendo el trabajo, por eso te tengo que cortar, nos falta terminar aún.
-         Bueno, nos vemos más tarde, te amo
-         Y yo a ti mamá, adiós –le corté.

Al cortar el teléfono Lucas ya no estaba en la cocina, fui al living y estaba allí sentado con el notebook haciendo el trabajo.
-         Lucas…

sábado, 6 de noviembre de 2010

Capitulo 4.


Luego de un agotador y aburrido día de colegio me acordé que debía juntarme con Lucas, salí del colegio y me encontré con él, comenzamos a caminar y ninguno decía alguna palabra, hasta que él rompió el silencio
-         De qué debía ser el trabajo?
-         De las drogas
-         Jaja eso es obvio, pero de cual?
-         De cualquiera
-         Ah, vale.
Quería llegar luego a mi casa, no soportaba la idea de estar ahí con él sin saber que decir, me sentía muy incomoda. Por suerte llegamos.
-         Toma asiento –le dije intentando que nos lleváramos un poco mejor.
-         Gracias -¿Gracias? Que raro era escuchar eso de él.
-         Espérame, iré a buscar el notebook para que comencemos
-         OK
Nos sentamos en el sillón con el notebook en mis piernas y entonces comenzamos a buscar información, decidí investigar del tabaco ya que me parecía interesante, además es la droga que la mayoría utiliza.
-         ¿Tabaco? –Preguntó Lucas con un tono molesto.
-         Si, me parece que es algo bueno para un informe.
-         No estoy de acuerdo
-         ¡Pf! Entonces, ¿Cuál te gustaría?
-         Cualquiera menos esa
¿Por qué siempre tenía que estar a la defensiva? ¿Tanto le costaba estar de acuerdo una sola vez? Tenía mucha rabia en ese momento.
-         Sabes, mejor busco yo
-         No, yo puedo
-         Si, pero lo haces mal –Nuevamente ya estábamos peleando, me enojé tanto que me Salí del tema de las drogas.
-         ¡Lucas! ¿por qué eres tan desagradable conmigo? No te he hecho nada malo
-         Tu presencia me molesta.
-         ¿Por qué? ¿qué tengo yo que te molesta tanto?
-         Eh…
-         ¡RESPONDE...
No alcancé a decir otra palabra, él tapó mi boca con un beso y luego se alejó rápidamente. Me puse tan nerviosa y confundida que no sabía que decir.
-         Lucas, ¿Qué fue eso?
-         ¡Nada! No significa absolutamente nada, mejor me voy, seguimos el trabajo  mañana, chao.
-         Chao –dije totalmente confundida.
  Él se fue y me quedé pensando en ese beso, aunque no haya sido nada más que un topón de 3 segundos no entendía por qué lo había hecho, se supone que me odia y uno no suele besar a las personas que odia, es un completo imbécil, cree que estoy para su juego o qué, aún si me confundía y aunque aquel beso haya sido tan corto igual me gustó, pero no podía ser, simplemente debía pensar que lo que pasó no significó nada y punto. Me fui a dormir intentando no pensar en lo sucedido, aunque se me hacía casi imposible.
  Luego de lo poco que dormí, me levanté para un nuevo día en el colegio, un día diferente, no sabía con qué cara miraría a Lucas, sería una situación incómoda y vergonzosa.
 Al estar en la sala de clases Lucas se me acercó, me parecía raro.